
Nada, que no me he podido escapar. Las aglomeraciones y yo mantenemos una extraña relación de amor/odio. Más odio/amor que amor/odio. Huyo de ellas, pero ellas me rodean, me persiguen, me atrapan.
Miles de personas en la calle en una muestra de fervor religioso que no alcanzo a comprender. Personas que luego ni aparecen por la iglesia, se vuelcan en el seguimiento de unas imágenes que van paseando por las calles.
Escribo esta entrada desde el absoluto respeto a unas creencias religiosas que no comparto. Lo más probable es que por impío, al acabar mi vida me pudra en el infierno pero, ¿y si los equivocados son ellos?
:-(
Ésto va a misa [this goes to mass]
1 comentario:
Son ellos los que se equivocan! Por cierto! :)
Un abrazo 'impio'.
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