
Mi abuela me mandaba al zapatero (no al político) a que me arreglara los zapatos cuando me apretaban (los zapatos, no el político)
Hay ocasiones como la otra noche en las que no vas a salir de clase, y ponerte a buscar un zapatero de guardia porque te aprieten los zapatos.
Un pañuelo de papel, y con eso salimos del paso, pensó nuestra compañera Toñi. Excelente idea. Le quitó un poco de encanto al conjunto, pero muy efectivo.
A lo hecho, pecho [chest to the made]
;-)
1 comentario:
Salsa: disculpa que me salga del tema.
¿te quieres venir?
http://www.jennydemalaga.es/personal/os-invito-a-un-menu-en-rodilla/
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