miércoles, 21 de enero de 2009

El timo de las subcontratas


Impartir clases de salsa (o de cualquier otra cosa) es algo relativamente fácil. Si no tienes local basta con buscar uno, acondicionarlo y comenzar a trabajar, pero lo que todo el mundo hace para comenzar en esta actividad llegar a un acuerdo con algún establecimiento que ya esté funcionando como por ejemplo un bar, un colegio, un gimnasio.

Con los bares no hay problema. Están encantados de organizar actividades en ellos a la espera de las copas de esos clientes. Algunos incluso apagan el aire acondicionado para forzar el consumo de copas. Con los gimnasios tampoco, salvo el agradable aroma que impregna el aula donde previamente un montón de personas han estado dando saltitos, por ejemplo.

Los colegios, institutos y centros de enseñanza en general son ideales. Pero [siempre hay un pero] nos encontramos con una especie de digamos monopolio que al parecer ha llegado a una serie de acuerdos con los centros de enseñanza, al menos en Málaga.

Este monopolio es el encargado de las actividades extraescolares. Si quieres hacer algo, has de trabajar para ellos. Ellos te pagan un sueldo y tú das tu clase. La diferencia entre lo que te pagan y lo que cobran tanto a alumnos por un lado como a la administración por otro, es su beneficio.

Es como el timo de la pirámide, pero en versión legal.

:-(
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