En una charla con un salsero amigo de Cristina, nuestra DOEE - Delegada Oficial de Eventos Extraescolares, salió el recurrente tema del mejor profesor de salsa en Málaga. Su opinión es cuanto menos curiosa. Para este hombre, el mejor profesor de salsa es un inmigrante que apenas si lleva un año en Málaga, y que cambia constantemente de lugar donde impartir las clases, amén que lo mismo deja a sus alumnos para irse a un festival de salsa en otro país, por ejemplo.
No dudo que ese profesor al que llamaremos el guadiana (porque aparece y desaparece) baile bien. Creo que no lo he visto bailando, o al menos no lo recuerdo (visto uno, vistos todos). Le pregunté a mi interlocutor por sus cualidades docentes y al parecer explica complejas figuras que luego en la pista de baile sus alumnos son incapaces de repetir.
Lo mismo para algunas personas es un valor que te enseñe un profesor nativo o que te explique figuras complicadísimas, que te ignore cambiando de lugar y fecha, que te deje para irse a bailar a otro país. Desde un punto de vista sicológico creo que nos encontramos ante lo que se ha dado en llamar el síndrome de estocolmo:
El síndrome de Estocolmo es una respuesta psicológica en el que la víctima de secuestro, o persona detenida contra su propia voluntad, desarrolla una relación de complicidad con su secuestrador. En ocasiones, los prisioneros pueden acabar ayudando a los captores a alcanzar sus fines o evadir a la policía.
Vivir para ver.
:-)
1 comentario:
AUNQUE SIGO tu blog nunca he comentado, pero en este post te voy a dar la razon, yo he dado clases con el, ademas somos amigos y es muy buena persona,un fabuloso bailarin y profesor pero lo pierde todo por informal
jesus
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