Se hacen llamar "enfermos de tabaquismo" para dar pena, pero en realidad son unos viciosos. Tanto el que se chuta un cancerígeno al día, como el que se chuta un paquete. Para mí no es una enfermedad, sino una droga.
Y como a drogatas los trato. Salvo que dejen el tabaquismo. A partir de ahí ya casi comienzo a tratarlos como a personas. Que asco los tabaquistas.
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Pues yo por mi parte cada vez veo más pestosos drogatas de tabaquismo. ¡Están por todas partes!
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http://www.diariosur.es/20090310/malaga/malaga-desmarca-tendencia-alza-20090310.html
Málaga se desmarca de la tendencia al alza en el consumo de tabaco
La venta de cajetillas ha pasado en la provincia de 201 a 180 millones al año desde la entrada en vigor de la Ley Antitabaco La crisis impulsa a algunos fumadores a abandonar el hábito por motivos económicos
M. ÁNGELES GONZÁLEZ
En algunas provincias la venta de tabaco supera los niveles anteriores a la Ley
La entrada en vigor de la Ley Antitabaco en enero de 2006 supuso el empujón que muchas personas necesitaban para dejar de fumar y provocó una fiebre por abandonar este pernicioso hábito que se notó rápidamente en la caída de las ventas de cigarrillos, el aumento del consumo de fármacos para dejar la adicción a la nicotina y el incremento de las peticiones para apuntarse a terapias.
Hoy, tres años después de que se aprobara la normativa que prohíbe el consumo de tabaco en centros de trabajo y en locales que no estén habilitados, son muchos los españoles que han vuelto a sucumbir a este vicio y con las estadísticas de venta de cigarrillos puede comprobarse que algunas provincias como Álava, Córdoba, Granada, Huelva o Zaragoza han vuelto a niveles anteriores a la ley o incluso los han superado. Sin embargo, Málaga escapa de esta tendencia al registrar año tras año un descenso continuo del número de cajetillas vendidas. Así, el consumo ha caído un 11% desde diciembre de 2005, según datos del Comisionado para el Mercado de Tabacos. Ese año se vendieron en la provincia un total de 201,8 millones de cajetillas de 20 cigarrillos, mientras que a cierre de 2008 la cifra había bajado hasta los 180,1 millones.
Este descenso, sin embargo, fue más acusado durante el primer año de aplicación de la Ley Antitabaco, periodo en el que las ventas cayeron casi un 7%, porcentaje que bajó en torno al 2% en 2007 y 2008.
En el caso de la venta de fármacos para dejar la adicción a la nicotina ocurre algo similar. En 2006 hubo un repunte del consumo de estos medicamentos de alrededor del 35%, sin embargo en 2008 se produjo una caída del 10%, según señala el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Málaga, Javier Tudela, que achacó esta tendencia a que -después de la gran campaña que se hizo cuando la Ley Antitabaco se puso en marcha- ha habido una relajación por parte de los consumidores, «aunque han salido al mercado nuevos medicamentos que mejoran los anteriores». «Es necesario que las autoridades sanitarias mantengan una campaña permanente para recordar que fumar mata», insiste Tudela.
Según los expertos, la crisis puede estar detrás de la recaída de algunos fumadores que, ante la ansiedad que les causan los problemas laborales o económicos, se refugian en el cigarrillo.
Pero precisamente la falta de dinero también produce el efecto contrario, como han podido comprobar en la Asociación Española contra el Cáncer. Su delegación en Málaga ha registrado este año un aumento considerable de las peticiones para iniciar una terapia antitabaco. «El factor económico empieza a ser tenido en cuenta por los fumadores. Muchos deciden dejar el tabaco porque no pueden permitirse gastos que superan los mil euros anuales», explica Salvador de Oña, responsable de la unidad de tabaquismo de la junta provincial de la Asociación.
A esto hay que sumar el hecho de que la ciudadanía cada vez está más concienciada de los efectos nocivos del tabaco. Así lo pone de manifiesto un reciente estudio realizado por el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), que concluye que siete de cada diez fumadores quieren dejar el tabaco hoy, mientras que hace dos años eran cinco de cada diez. Esta encuesta, además, constata que el 42,8% de los fumadores españoles tiene la intención de dejar el tabaco en los próximos seis meses, un 12% más que en 2006. En este sentido, Salvador de Oña recalcó que ha bajado la cantidad diaria de cigarrillos que consumen los fumadores malagueños. «Hemos comprobado que el consumo es más responsable, más moderado», apunta Carmen Cabello, psicóloga de la Fundación Malagueña de Asistencia a Enfermos de Cáncer.
Marcas más baratas
Los estanqueros también notan los efectos de la crisis, como explica Mario Espejo, presidente de la Asociación de Estanqueros de Málaga: «Se ha producido un deslizamiento de la demanda hacia marcas más baratas». Además, el último año han aumentado las ventas de tabaco de liar, por su precio más bajo. «Puede llegar a costar la mitad», afirmó Espejo, quien achaca en parte la caída de las ventas a la pérdida del turismo inglés: «Es tradición que los británicos regresen a su país cargados con diez o doce cajetillas de tabaco, sin embargo, en 2008 estos turistas han descendido considerablemente».
Alrededor del 27% de los malagueños son fumadores, según la Asociación contra el Cáncer, que hace hincapié en que la edad de inicio en este hábito es cada vez más baja. Los hombres comienzan a los 13 o 14 años y las mujeres, un año antes.
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