
Hay personas que van a los sitios de baile y no bailan. Yo soy uno de ellos. Soy un mirón. Alguien podría pensar que ya bailo lo suficiente durante la semana como para no necesitar más. Puede que lleven razón o tal vez no. Ahora es cierto que bailo mucho casi todos los días, pero antes de impartir clases de salsa también lo hacía.
No siempre. A veces bailaba y a veces no, sin que pudiera precisar exactamente que me motivaba a hacerlo o no. Desde luego, si hay algo que me encanta hacer es observar cuanto acontece a mi alrededor. En un bar, en el rastro, en la playa... me encanta mirar. Soy un mirón, y luego lo publico aquí. Además de mirón, soy un cotilla.
¡ea!
Otro día explicaré cuando bailo los motivos que me inducen a pedir bailar a una chica o pasar olímpicamente de ella. Tengo lo que he dado en llamar una lista blanca, una lista gris, una lista negra, y el resto de mujeres, sencillamente no existen.
Male, don’t swing yourself. (Macho, no te columpies). De nada.
:-(
3 comentarios:
Pues fíjate que yo, que no tengo ni ideas de croquetas ni diles que no, me lanzo a bailar cada vez que suena cualquier canción animada... No lo puedo evitar, se me van los pies xD
Niña vente pá tu tierra,
vuelve a tu Andalucía,
y veras que arte tienes,
salerosa malagueña.
me encanta bailar asi que cada vez que escucho una buena cancion me paro a bailar.
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