
Cuando comenzamos a bailar, tenemos la tendencia a no perder de vista los pies de nuestra pareja. Eso queda muy feo. Es como si el hombre estuviese mirando el volúmen del pecho femenino o la mujer estuviera calibrando las dimensiones de la entrepierna masculina.
Todos y todas lo hemos hecho. Queda horrible. En clase he ideado un sistema para evitar, impedir o al menos limitar esas miradas al suelo.
A las chicas les pido que por favor "no me miren los webos" y a los chicos les digo que "no miren las tetas de su pareja"
Es divertido y muy efectivo. Con esa bordería consigo que cada vez que miren al suelo lo recuerden y hagan lo posible por evitarlo.
Bailando, hemos de mirar a nuestra pareja. Y a nadie más.
:-)
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