domingo, 3 de julio de 2011

Somos todos unos borregos

Yo el primero. El primer borrego soy yo, vaya eso por delante.

Vamos a los mismos bares de salsa, y aguantamos carros, carretas y carretones.
· Los precios de las copas, caros
· En algunos sitios nos cobran la entrada
· Siempre hay algún maricón con micrófono, molestando con las últimas gilipolleces que se le hayan ocurrido al dueño del bar
· Intentan marcarte con un sello, como a los borregos. Sobre todo a los tabaquistas que salen a chutarse su dosis.
· Desanimadores a cada rato, acaparando la pista y la música
· El que destroza las canciones, cortando y mezclando a su gusto, no al nuestro.

Lo dicho, somos unos borregos

Google+