Me dan pena los ludópatas. Los veo en los bares, derrochando dinero en una puta maquinita, con la complicidad de los hosteleros peseteros, que llevan comisión de lo que el ludópata se deja. Hay máquinas tragaperras en algunos bares de salsa, que pasan toda la noche recaudando, porque dar premios, más bien poco.Creo que hay por ahí una ley autonómica que fija en al menos un 65% lo que la puta maquinita ha de repartir como premios. El restante 35% se lo reparten entre el distribuidor de la puta máquina y el hostelero pesetero.
AVANCE, UNO, DOS, TRES... grito como un descosido [I scream like a torn] cuando paso junto a una de las putas maquinitas. El ludópata ni me mira, el hostelero pesetero pasa de mi, y como mucho algún cliente se sonríe por lo bajini. Cómplices todos ellos de silenciar una enfermedad que causa daño a muchas familias. Hipócritas.
:-(
1 comentario:
Un tema más grave de lo que parece.
Sólo una pequeña corrección: por desgracia, hay muchas ludópatas, así que el genérico "los" en este caso y sin que sirva de precedente, debería acompañarse con su acepción femenina (y no porque lo diga la inefable ministra), porque hay bastantes amas de casa que se gastan los sueldos del marido en esas dichosas maquinitas y luego la pitanza se resiente....
Saludos.
Publicar un comentario en la entrada