
Supongo que de algún colegio decidieron hacer una especie de mercadillo para sus alumnos, pero el caso es que cientos de chaveas vendían cosas aparentemente hechas por ellos mismos en la Plaza de la Merced.
Había quienes vendían productos típicos de determinadas zonas de Málaga, algunos, incluso intentaban intercambiar sus productos por otros. Con tal marabunta infantil, se podía armar la gorda [to arm the fat one]
:-)
2 comentarios:
Vaya que temprano que empiezan a vender. A esas edades yo solo pensaba en intercambiar cromos y poco mas.
Al menos han aprendido algunas técnicas de regateo.
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