Lugar: Teatinos, hora: 23:45 de un día laborable después de clase.· Perdone caballero, ¿le puedo hacer una pregunta?
Yo giro la cabeza pensando encontrarme al yonki de turno pidiendo "un leuro pa un pico" y en su lugar me encuentro a un mocoso bien vestido, de unos ocho años de edad así a ojo, que me espeta:
· ¿Me puede dar un euro para comprarme un huevo?
Obviamente, le recomendé pidiera el euro a sus bienaventurados progenitores, que supongo no estarían muy lejos, cenando. El chavea no dijo esta boca es mía [not to say this mouth is mine] y salió por patas.
:-(
1 comentario:
juaaaaa, qué gracioso, no? hay que tener un poco de cara para pedir a un desconocido no? xD
Publicar un comentario en la entrada