
Claro que lo mismo pensará él de mi, pero con una pequeña diferencia: yo no he ido nunca al Ayuntamiento de Málaga a buscarlo, pero él si que ha estado en mis clases de salsa. Vino a traernos una máquina de coser para un curso de costura impartido por nuestra compañera Isabel, y aprovechó para meterse unos minutos en clase.
Por muy alcalde que seas, te metes en una clase de salsa de nivel medio, y cuando comienzas a oir eso de enchuflas, aspirinas, croqueta, setenta... sales de allí, como alma que lleva el diablo. ¿Dónde me he metido? pienso que pensó el Alcalde.
Desde ese día, no paro de coincidir con él o él conmigo, que todo puede ser. La última esta mañana sobre las 13:00 en calle Compañía, saliendo él de una historia de esas raras que hacen los responsables de turismo en el edificio de "la leona" en calle Compañía, que por cierto Limasa la ha dejado como oro en paño [like gold in cloth]
:-)
1 comentario:
yo en horas de trabajo desgraciadamente no bailo salsa (solo bachata y cumbia) :) :) :)
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