
Una noche cualquiera sales de tapeo con tus amigas, y al recoger el coche te lo encuentras con una rueda pinchada y todo el contorno lleno de arañazos a mala leche [on bad milk].
Esto le pasó a una chica desconocida la otra noche en Teatinos. Rabia, impotencia y preguntarte ¿que he hecho yo para merecer ésto?
Nada, no has hecho nada. Hay un montón de hijos de puta por ahí sueltos, y hoy te ha tocado a ti, como mañana nos puede tocar a cualquier otra persona.
La suerte que tienen estos hijos de puta. Dicen que hay zonas de Málaga donde no se atreven a robar, pues están habitadas por ex-militares armados, y cuando menos lo esperas aparece alguien con pistola y dispara. Dicen. Yo no lo se, y bajo ningún concepto debe entenderse que estoy incitando a disparar contra los chorizos, pero si así ocurriera, tampoco lo lamentaría. Se jodan.
:-(
[Foto, la grúa de Mapfre al ir a cambiar la rueda]
1 comentario:
Menudo coraje le daría a la pobre. A mi una ocasión hace mucho tiempo me pincharon las cuatro ruedas por no darle dinero al gorrilla.
Publicar un comentario en la entrada