domingo, 24 de enero de 2010

Y tu no te pones un apodo

Antonio, ¿tu no te pones un apodo?, me pregunta Ignacio hace un rato, en el tradicional tapeo que nos pegamos después de clase. Dice que por lo que ha visto y lo que le han contado, hay muchas personas que se ponen un apodo, digamos artístico que les avale. Con mi tradicional humildad, le espeté:

No, gracias. Yo no lo necesito.

En mi vida laboral he visto "sienes y sienes" de fantasmas. Sobre todo cuando trabajaba en seguros. No voy a hablar de ellos. No lo merecen. Hay gente que son tan poca cosa, que necesitan ponerse un algo que les haga menos miserable de lo que son.

Otras personas intervinieron en la conversación, citando nombres y apodos fantasiosos de gentes que poco más tienen que ofrecer, aparte de un apodo de los que sonrojaría al mismísimo licenciado Vidriera.

;-)

_______________________

Como excepción, prepararé una entrada hablando de un fantasma contemporáneo, que previo pago, se hizo Brigada de los Tercios de Flandes, con mando en plaza.

Entradas relacionadas:

Google+