Jesus se ha comprado un Fiat Stylo atuneado, como dice un conocido de cuyo nombre no quiero ni acordarme. La primera vez que oí esa expresión, se me vino a la cabeza que era preparado para el transporte de pescado, atún en concreto, pero no. Es otra cosa.
Por lo visto el juego consiste en gastar una fortuna en dejar el vehículo en tal estado, que en nada se parezca al original, y ponerle en las aletas o guardabarros delanteros unas pegatinas tipo espejito, con publicidad de según que fabricantes de accesorios, como por ejemplo amortiguadores.
Están locos estos romanos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada