
Hace mucho que afortunadamente no voy a una entrevista de trabajo. De hecho sólo he estado en tres de ellas, y siempre por compromisos. Llevo trabajando desde los 16 y no busco trabajo, sino el trabajo es quien me busca a mi. Hago por evitarlo, pero el puñetero siempre se sale con la suya.
A las que fui y para no perder el tiempo, lo primero que pregunté fue el sueldo y horario. Al acabar la entrevista les decía a mis entrevistadores que por favor no me llamaran, que ya los llamaría yo. Era divertidísimo ver la cara de circunstancias que ponían.
No todo el mundo tiene esta suerte y por contra ha de ir con la mejor de las intenciones a que te tomen el pelo, a que abusen de ti. Traiga el curriculum te dicen, te tienen un rato enorme esperando y luego te dedican 5 minutos. Eso si tienes suerte y te entrevistan.
Supongo que no todos los entrevistadores son iguales, y que son sólo unos cuantos desgraciados entrevistadores, quienes desprestigian al resto del colectivo. Buscar trabajo o buscar trabajadores debería ser algo en lo que ambas partes muestren el mismo interés.
Pringao entrevistador: no abuses... y le dieron por saco [and they gave him by sack]
:-(
1 comentario:
Hola... vengo del blog de la rizos.
Suerte que tienes con eso de que el curro te busque a ti, porque hoy en día está la cosa muy mal.. Yo afortunadamente tengo trabajo y nunca me ha faltado...
Tuve un parón, pero fue bueno y digamos que porque yo lo quise...
Sigue así...
Un saludo.
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