Mi amigo Jesús no deja de sorprenderme. Es un aficionado de los barcos, pero no de tenerlos, sino de hablar de ellos. Le gusta hablar de barcos, aunque no tiene ni idea de ellos.
Hace poco se sacó el titulillo de patrón de embarcaciones de recreo, y me ha invitado para cuando llegue el buen tiempo a darnos una vueltecilla en su barco.
- ¿qué barco? le pregunté
Resulta que hay páginas en internet para el alquiler de barcos a motor.
Es algo en lo que no había pensado, y desde luego que es una buena idea para probar los distintos modelos de embarcaciones, antes de decidirte a adquirir uno en concreto. Yo hace tiempo hacía algo parecido al comprarme un coche. Lo compraba usado a un rent a car, pero antes iba probando varios modelos.
Ya os contaré de esa futura aventura náutica, aunque conociéndome como me conozco, no creo que llegue a quitarme el chaleco salvavidas. Soy de secano.

No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada